In illo uno, in illo uno unum
In illo uno, in illo uno unum
Un hombre vestido de blanco
reza en la Eterna Ciudad,
sentado en la sede de Pedro,
el Maestro le pide guiar
a su Iglesia, nave sobre el mar.
Soplan vientos, arrecia el temporal,
no hay rumbo que no haga dudar.
No sigamos destellos sino el Amor verdadero
al que quiero en la orilla abrazar.
Marchan pueblos tras san Pedro
siguen los pasos de Su Santidad,
Buen Pastor que conduce al rebaño,
piedra firme de fe y de unidad.
Ni las olas del odio ni el trago
a traición de un veneno mortal,
ni el grito terrible del miedo,
ni el bramido del fuego infernal
esta Roca podrá derrumbar.
Pastorea mis ovejas, cuídalas,
llévalas en mi nombre a mi Hogar,
apacienta sus sueños,
señala el sendero del Cielo, de la libertad.
Marchan pueblos tras san Pedro
siguen los pasos de Su Santidad,
Buen Pastor que conduce al rebaño,
piedra firme de fe y de unidad.
Marchan pueblos tras san Pedro
siguen los pasos de Su Santidad,
Buen Pastor que conduce al rebaño,
piedra firme de fe y de unidad.
Unidad, Unidad, Unidad
Donde está Pedro, está la Iglesia entera.
Llave de mi Reino:
ubi Petrus, ibi Ecclesia.
Donde está Pedro, está la Iglesia entera.
Cabeza de mi pueblo:
ubi Petrus, ibi Ecclesia.
Donde está Pedro, está la Iglesia entera.
Comunión de un solo Cuerpo, un solo cuerpo
Ahhhh, Ahhhh, Ahhhh Ahhhhh Ahhhhh
Ahhhhh, Ahhhhh, Ahhhhhh
In illo uno, in illo uno unum
In illo uno, in illo uno unum
In illo uno, in illo uno unum
In illo uno, in illo uno unum